Dólar Blue: Compra | Venta
Dólar Oficial: Compra | Venta
Actualizado:

Tesla dió por finalizada la era de los motores a gasolina

El lanzamiento del camión eléctrico y el deportivo más rápido y con mayor autonomía del mundo, plantean el fin de los motores a gasolina
Actualidad19 de marzo de 2022 Pepe Lucero

Aunque fue presentado hace ya unas semanas, el impacto de esta noticia se limitó a informar sobre el nuevo lanzamiento de la compañía de Elon Musk, Tesla Motors. Pero poca o ninguna importancia le dieron los medios al significado de semejante avance tecnológico que suponen estos dos nuevos vehículos de Tesla.

En primer lugar se presentó el primer camión completamente eléctrico, el Tesla Semi, con autonomía de 800 km, sin requerir servicios y con una aceleración muy superior a los actuales camiones a gasolina así como también el frenado, dejando atrás a las viejas babosas actuales. El precio, prácticamente igualado a los equipos actuales a gasolina sumado al ahorro energético que supone un vehículo eléctrico para las compañías de transporte.

Aunque el Tesla Semi parecía ser la frutilla del postre durante la presentación, Elon Musk ya había anunciado que habría una sorpresa para coronar la noche, y así fue realmente cuando hizo su aparición en el escenario la nueva versión del Tesla Roaster II, lo que sería la segunda versión del primer deportivo íntegramente eléctrico fabricado por Tesla Motors en los años 90.

El Roaster II y sus prestaciones dejaron realmente a todos los presentes con la sensación de que el futuro había llegado y estaba frente a todos.

El Roaster II deja atrás todos los prejuicios que podría alguien tener hacia los vehículos eléctricos. Con una autonomía inigualable de 1000 kilómetros, tres motores, tracción integral en las cuatro ruedas, una increíble aceleración de 0 a 100 km/h en 1.9 segundos, es decir, más rápido que un Fórmula 1 actual o cualquier otro automóvil sobre la tierra, y una velocidad final limitada de 400km/h, este super deportivo supone un quiebre en la tecnología del transporte en automóvil.

Como bien lo dijo el creador de la compañía, Elon Musk, "esto es realmente estúpido" pero un camino necesario ya que, con el Roaster II "daremos el batacazo final a los autos de gasolina", no habrá chance para esos ruidosos e ineficientes motores a explosión.

Además de todo esto, el Roaster II comenzará a fabricarse en 2020 a un costo base de 200 mil dólares y eso sólo por la versión base, si, está bien escrito, el Roaster II se ofrecerá en una versión aún mejor. Podríamos llegar a creer que el precio es exuberante, aunque no pensaríamos de la misma manera si tenemos en cuenta que una Bugatti Chiron o cualquiera de esos coches para excéntricos millonarios cuesta diez veces más y ni siquiera llega a pisar los 2 segundos de aceleración de 0 a 100.

La idea de el Roaster II no cambia mucho la historia para quienes no podemos darnos esos lujos, pero impulsa una verdadera carrera entre las fábricas de automóviles por entrar en el terreno de lo eléctrico lo más rápido posible, desarrollar nuevos productos y, en consecuencia, competir en precios para beneficio del consumo masivo.

La conclusión es lógica, la era del motor de gasolina a llegado oficialmente a su fin y este radical avance es patrocinado por Elon Musk con su Tesla Inc.

Te puede interesar
Lo más visto
gen-z.png

Buscando un hogar

Deportes WP23 de julio de 2025
Cuantas veces pensaste en rajar en un motorhome hacia la patagonia… bueno, eso es una pelotudez.

Un articulo con descripcion muy larga de mas de 1000 caracteres

Demo
08 de febrero de 2026
Claro 🙂 Aquí tienes un texto original en español con más de 1000 caracteres: --- A veces la vida avanza sin pedir permiso, como un río que no se detiene a preguntar si estamos listos para cruzarlo. Nos despierta cada mañana con pequeñas rutinas que parecen insignificantes, pero que, vistas en conjunto, construyen la arquitectura silenciosa de nuestros días. El sonido de una taza apoyándose sobre la mesa, la luz que entra por una ventana mal cerrada, una conversación incompleta que queda flotando en el aire. Todo eso forma parte de una coreografía cotidiana que rara vez cuestionamos. Sin embargo, en medio de esa aparente normalidad, surgen momentos de quiebre. Instantes breves en los que algo se acomoda o se rompe por dentro, y ya no somos exactamente los mismos que éramos cinco minutos antes. Puede ser una frase escuchada al pasar, una canción vieja que reaparece sin aviso, o el recuerdo inesperado de alguien que creíamos olvidado. Es en esos momentos cuando el tiempo parece doblarse sobre sí mismo y nos obliga a mirar con más atención. Pensar, en el fondo, es un acto de valentía. Detenerse a reflexionar implica aceptar que no todo está resuelto, que hay dudas legítimas y preguntas sin respuesta. Pero también es una forma de libertad: elegir comprender en lugar de reaccionar, observar antes de juzgar, sentir sin huir. Tal vez no exista una conclusión definitiva para nada de esto, pero el simple hecho de intentarlo ya nos transforma. Y quizá ahí resida el verdadero sentido de avanzar: no en llegar a algún lugar concreto, sino en aprender a caminar con mayor conciencia, incluso cuando el camino parece incierto.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email